Seamos sinceros: abrir los ojos por la mañana y notar una pequeña mancha húmeda en la almohada no es precisamente glamuroso.
Lo primero que podrías pensar es que algo anda mal, que dormiste mal o que tu cuerpo intenta avisarte de algo. Sin embargo, este fenómeno nocturno, mucho más común de lo que creemos, suele ser todo menos negativo. ¿Y si esa pequeña cantidad de baba fuera en realidad una señal de que tuviste una mejor noche de lo que pensabas?
Un reflejo natural vinculado a la relajación profunda.
Babear durante el sueño es una de las respuestas naturales del cuerpo al alcanzar un estado de profunda relajación. Por la noche, especialmente durante el sueño profundo, todo se ralentiza: la respiración se vuelve más constante, el ritmo cardíaco se estabiliza y los músculos se relajan. La mandíbula puede abrirse ligeramente, permitiendo que se escape una pequeña cantidad de saliva.
Contrariamente a la creencia popular, esto no es una falta de control ni un mal funcionamiento. Es simplemente una señal de que tu cuerpo se está relajando, como cuando caes en un sueño profundo después de un día largo y agotador.
Lo que dicen los especialistas del sueño
Los expertos en sueño coinciden en un punto: el ligero babeo nocturno suele asociarse con un sueño reparador. Esto indica que el sistema responsable de la recuperación y la regeneración funciona correctamente. Durante estas fases, el cuerpo se regenera, se reponen las reservas de energía y la mente descansa de verdad.
Consejos sencillos para una noche más confortable
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