Ingredientes
2 litros de leche entera — La leche entera es el ingrediente principal y fundamental de esta receta. Su alto contenido en grasa es lo que garantiza la cremosidad y la consistencia característica del yogur griego casero. No se recomienda utilizar leche desnatada ni semidesnatada, ya que el resultado sería un yogur mucho más líquido y menos sabroso.
1 vaso de yogur natural entero (170 g) — El yogur natural actúa como el fermento o iniciador de la receta. Contiene las bacterias lácticas vivas que transformarán la leche en yogur durante el proceso de fermentación. Es imprescindible que el yogur sea natural, sin azúcar añadida ni aromas, y que contenga cultivos activos vivos para que el proceso funcione correctamente.
Preparación
Preparación
Etapa 1: Calentar la leche
En una olla de tamaño adecuado, vierta los dos litros de leche entera y llévela al fuego hasta que rompa a hervir. En el momento en que aparezcan las primeras burbujas de ebullición, retire la olla del fuego. Este paso es importante para eliminar cualquier bacteria no deseada que pudiera interferir con la fermentación.
Etapa 2: Templar la leche
Deje enfriar la leche hasta que alcance una temperatura tibia, que ronde los 40°C aproximadamente. Una manera sencilla de comprobarlo sin termómetro es introducir una cucharada de leche y apoyarla en la muñeca o en el dorso de la mano: si puede soportar el calor durante al menos 10 segundos sin quemarse, la temperatura es la correcta. Este punto es crucial, ya que si la leche está demasiado caliente destruirá las bacterias del yogur y la fermentación no se producirá.
Etapa 3: Incorporar el yogur