Yogur Griego Casero con Solo 2 Ingredientes

Añada el vaso de yogur natural entero a la leche templada y remueva con energía hasta que ambos ingredientes queden perfectamente integrados y la mezcla sea homogénea.

Etapa 4: Fermentación

Transfiera la mezcla a un recipiente de vidrio o cerámica con tapa. Cubra la superficie con film transparente antes de colocar la tapa para sellar bien el recipiente. Envuelva el recipiente con un paño grueso, una toalla o una manta para mantenerlo cálido y en oscuridad. Colóquelo dentro del horno apagado, que al ser un espacio cerrado y sin corrientes de aire es el lugar ideal para la fermentación. Deje reposar durante 10 horas sin moverlo ni abrirlo.

Etapa 5: Escurrir el suero

Transcurridas las 10 horas, coloque un colador sobre un recipiente grande y forre el colador con un paño de cocina fino y limpio. Remueva bien el yogur ya fermentado y viértalo sobre el paño. Cubra la superficie con film transparente para protegerlo. Introduzca el conjunto en el refrigerador y deje escurrir el suero durante 8 horas. Es precisamente este proceso de escurrido el que da al yogur griego su textura densa y concentrada, diferenciándolo del yogur convencional.

Etapa 6: Conservar y servir

Transcurridas las 8 horas de escurrido, transfiera el yogur griego resultante a un recipiente hermético con tapa. En este punto el yogur está listo para consumir, endulzar, saborizar o utilizar en cualquier preparación culinaria.

Variantes
Con vainilla y miel: Agregue una cucharadita de extracto de vainilla puro y un chorrito de miel al yogur ya preparado para obtener una versión dulce y aromática, perfecta para el desayuno o la merienda.

Con mermelada casera: Sirva el yogur griego con una cucharada de mermelada de frutos rojos, de manzana y canela o de melocotón para un contraste de sabores muy agradable.

Para salsas y aliños: Utilice el yogur griego sin endulzar como base para preparar la salsa tzatziki griega, mezclándolo con pepino rallado, ajo, aceite de oliva y eneldo fresco, perfecta para acompañar verduras o carnes a la parrilla.

En repostería: Sustituta la mantequilla o el aceite en recetas de bizcochos y magdalenas por yogur griego para obtener preparaciones más húmedas, esponjosas y nutritivas.