Consejos de cocina
La temperatura de la leche al incorporar el yogur es el factor más importante de toda la receta. Si la leche está demasiado caliente, las bacterias lácticas del yogur morirán y la fermentación no se producirá. Si está demasiado fría, la fermentación será incompleta o muy lenta. Apunte siempre a esa temperatura tibia de unos 40°C. Durante las 10 horas de fermentación, evite mover o abrir el recipiente, ya que cualquier perturbación puede interrumpir el proceso. Cuanto más tiempo deje escurrir el suero en el refrigerador, más denso y concentrado quedará el yogur griego final.
Sugerencias de servicio
El yogur griego casero es perfecto para el desayuno acompañado de frutas frescas de temporada, granola crujiente y un chorrito de miel. También puede servirse como merienda con un puñado de frutos secos o semillas tostadas. Para una opción salada, úselo como acompañamiento de carnes a la plancha, como base para aderezos de ensalada o como sustituto de la crema agria en recetas mexicanas. En la repostería, es un ingrediente estrella para cheesecakes, mousses y bizcochos húmedos.
Astucias
No deseche el suero líquido que escurre durante el proceso de filtrado. Este líquido, conocido como suero de leche o whey, es rico en proteínas y puede utilizarse para preparar pan, tortitas, smoothies o como base para sopas y guisos. Para una fermentación más exitosa en épocas de frío, precaliente el horno a la temperatura mínima durante unos minutos, apáguelo y luego introduzca el recipiente envuelto en el paño. Guarde siempre un vaso del yogur griego casero para usarlo como fermento en su próxima tanda, y así la cadena de preparación no se interrumpirá nunca.
Tiempos de preparación
Tiempo de preparación: 15 minutos
Tiempo de fermentación: 10 horas
Tiempo de escurrido: 8 horas
Tiempo total: 18 horas y 15 minutos
Información nutricional
(Por ración aproximada de 150 g)
Calorías: 110 kcal por ración
Proteínas: 10 g
Sodio: 50 mg