Lo encontramos en nuestro baño. Cuando lo vi por primera vez, era realmente de muy buena calidad.

Quizá los momentos que más nos asustan son precisamente aquellos que nos preparan para convertirnos en otra persona. Quizá lo que hoy tomamos como un problema sea en realidad el comienzo de un cambio que agradeceremos mañana.

Esa noche, pensé que había descubierto algo perturbador en el suelo de mi salón. En realidad, había descubierto algo sobre nosotros mismos. Y lo que aprendí después, mientras intentaba entender de dónde venía esa misteriosa crisálida, resultó ser aún más sorprendente que su presencia